La pieza se compone de:
- La «bandera» luminosa: En la parte superior, se alza un letrero rectangular de un vibrante color rojo. La palabra «LIBRE» (que en un taxi indicaría que está disponible) se ilumina con una luz cálida y brillante, convirtiéndose en el foco de atención visual. Esta luz no solo es decorativa, sino que también aporta una iluminación suave y acogedora al entorno.
- El cuerpo del taxímetro convertido: Debajo del letrero, se encuentra la caja principal que antaño fue un taxímetro funcional. Conserva sus displays numéricos, y etiquetas como «TARIFA», «BAJADAS» y «FICHAS», evocando su propósito original. Los detalles pintados en verde, como hojas, le dan un toque artesanal y lo integran mejor en un ambiente hogareño, suavizando su origen mecánico. La frase «EL POLLO RELOJERO» en una de las pantallas añade un elemento lúdico y personal, sugiriendo una historia o un juego de palabras.
- La base de madera: El conjunto descansa sobre una base de madera oscura y pulida, que no solo le da estabilidad, sino que también lo eleva y enmarca, reforzando su estatus como objeto de diseño.
En conjunto, este «reloj de taxi hecho luz» es un excelente ejemplo de cómo objetos con una historia y un propósito funcional pueden ser reinventados para el diseño de interiores, aportando calidez, conversación y un punto focal muy singular a cualquier ambiente. Es ideal para quienes buscan piezas con carácter y un estilo que combine lo industrial y lo vintage con la funcionalidad de la iluminación.




